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- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Algunos gatos apenas dejan pelos en casa, mientras que otros parecen estar condenados a una vida de muda infinita, dejando su rastro allá por donde pasan.
La muda es un proceso natural y saludable en los gatos, pero eso no significa que tengas que rendirte ante la invasión del pelo. Comprender por qué los gatos mudan el pelo, cuánto es lo normal y cómo detectar cuándo hace falta ir al veterinario puede ayudarte a mantener el problema bajo control.
En este artículo, veterinarios expertos comparten consejos prácticos y soluciones para reducir la cantidad de pelo en casa.
Cómo controlar la muda de tu gato
Aunque mucha gente piense lo contrario, bañar o rapar a un gato no es la mejor forma de reducir la muda. La clave está en cepillarlo a menudo, proporcionarle una dieta equilibrada y mantener un ambiente sin estrés.
1. Cepilla a tu gato al menos una vez por semana
La forma más sencilla y eficaz de controlar la caída de pelo es la más evidente: peinarlos y cepillarlos. La regularidad con la que hay que hacerlo depende de la longitud de su pelaje.

iStock/CasarsaGuru
Si lo que buscas es reducir la muda, el Dr. Dwight Alleyne, veterinario especializado en animales pequeños con sede en Georgia y colaborador de JustAnswer Veterinarian, recomienda cepillar a tu gato al menos una vez por semana. Ese ritmo suele ser suficiente para los gatos de pelo corto.
Los gatos de pelo semilargo necesitan un cepillado de dos a tres veces por semana. Y los de pelo largo, como los maine coons, ragdolls y persas, a menudo requieren un cepillado diario, sobre todo si son propensos a que se les enrede el pelo.
2. Incorpora Omega-3 y Omega-6 a su dieta
Los ácidos grasos esenciales como los Omega-3 y Omega-6 ayudan a mantener el pelo fuerte y sano. El salmón, el atún o las sardinas son buenas fuentes naturales y, además, están presentes en muchas comidas húmedas de calidad.
También puedes añadir suplementos de Omega-3, Omega-6, biotina o vitamina E si tu gato muda mucho.
Recuerda consultar primero con un veterinario antes de cambiar la dieta de tu gato o darle suplementos. Un cambio brusco en la alimentación de tu gato puede provocar problemas digestivos y gastrointestinales y, como consecuencia, que deje de comer.
3. Asegúrate de que tu gato esté bien hidratado
Ya coma pienso seco o comida húmeda, no olvides comprobar que bebe suficiente agua. Según el Dr. Alleyne, una buena hidratación evita que el pelo se reseque y se caiga. Las fuentes tipo grifo son una opción muy popular para animar a los gatos a beber más.
4. Reduce los factores de estrés en casa
El aumento de la muda también puede estar relacionado con el estrés. Los cambios en la rutina, las mudanzas o la llegada de un nuevo miembro al hogar son factores que pueden influir en el bienestar de tu gato.
Para reducir su ansiedad y evitar que el estrés aumente la caída de pelo, ten en cuenta lo siguiente:
- Si acabas de adoptar otro gato o un cachorro y el tuyo aún no se adapta, asegúrate de que haya suficientes recursos básicos en casa: areneros, comederos, rascadores…
- Procura ofrecerle juegos y actividades que lo mantengan mentalmente activo. Esto puede incluir desde juegos de caza hasta oportunidades para ejercitar sus instintos, como trepar y arañar (y, para hacerlo más divertido, puedes incorporar un arco de autocepillado con base para rascar).
- Si sospechas que la ansiedad por separación o la soledad están detrás de su pérdida repentina de pelo, considera contratar un cuidador de gatos para que le haga compañía cuando no estés.

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Cómo evitar que el pelo de tu gato se adueñe de tu casa
No puedes evitar que tu gato mude, pero sí hay trucos sencillos para que los pelos no se apoderen de todo.
1. Acostúmbrate a pasar la aspiradora
Es cierto que puedes darte el gusto de comprar el último robot aspirador y dejar que patrulle las alfombras, pero no necesitas gastar un dineral en una aspiradora especial para mascotas. Basta con que sea capaz de atrapar las bolas de pelo. Para una limpieza más a fondo, puedes combinar una aspiradora de mano con una vertical tradicional. Lo importante es pasarla al menos una vez por semana para mantener los pelos a raya.
2. Usa fundas para los muebles
Las fundas lavables para sofás, sillones e incluso camas son una barrera muy práctica contra el pelo. Y si no quieres comprar fundas específicas, puedes usar protectores de sofá, mantas, sábanas o telas gruesas que se limpien y aspiren fácilmente.
3. Instala purificadores de aire
Los purificadores de aire son un recurso que a menudo se pasa por alto para reducir el pelo de gato en casa. Lo ideal es elegir un modelo con filtro HEPA, mejor aún si está diseñado para atrapar las partículas del pelo de las mascotas. Los encontrarás en una gran variedad de tamaños y estilos, así que elige el que mejor se adapte a tu espacio y tus necesidades.
4. Invierte en buenas herramientas para deshacerte del pelo suelto
El pelo de gato parece tener un imán para la ropa. Y si no quieres salir de casa pareciendo una bola de pelo andante, hay todo un arsenal de herramientas quitapelos asequibles en las que puedes invertir para librarte de esos molestos pelillos. Si quieres mantener tu ropa y accesorios a salvo del pelo, nada mejor que un buen rodillo quitapelusas (reutilizable o desechable), un cepillo de terciopelo o un cepillo de mano de silicona o de tela.

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¿Es normal que los gatos suelten pelo?
«La muda es un proceso normal y saludable en los gatos, que cumple varias funciones», explica la Dra. Eryn Henke, veterinaria principal y socia en CityVet Edmond.
Por un lado, ayuda a mantener el pelaje y la piel en buen estado, eliminando el pelo muerto o dañado y distribuyendo los aceites naturales que protegen la piel.
También es fundamental para regular la temperatura corporal. En primavera y verano, se deshacen de la capa más densa para quedarse con un manto más ligero que les ayude a mantenerse frescos. La muda de primavera es especialmente importante, ya que los gatos no sudan para regular su temperatura.
Así que, si notas que tu gato suelta más pelo de lo habitual con los cambios de estación, no hay por qué preocuparse. «Los gatos tienen ciclos de muda naturales que se ajustan al clima», resume la Dra. Henke.
Factores que influyen en la muda de los gatos
«No existe una regla fija sobre cuánto debe mudar un gato», aclara la Dra. Henke. «Cada gato tiene su propio ciclo de muda, y varía de uno a otro».
- Raza.Aunque no exista un estándar en cuanto a cantidad, los maine coon, los bosque de Noruega o los persa suelen soltar bastante más pelo que los de pelo corto.
- Estaciones. En invierno, cuando bajan las temperaturas (sobre todo en el hemisferio norte), los gatos desarrollan un pelaje más espeso para mantenerse abrigados.
- Estilo de vida interior/exterior. Los gatos que pasan tiempo al aire libre suelen mudar más que los de interior, ya que están expuestos directamente al sol y a los cambios de temperatura. Los gatos que viven dentro de casa sufren menos cambios de temperatura extremos, por lo que su cuerpo no necesita regularse con mudas tan drásticas.

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Cuándo acudir al veterinario
«La muda deja de ser normal y pasa a ser un problema cuando un pelaje que antes estaba en buen estado muestra lesiones visibles tanto en el pelo como en la piel», señala la Dra. Henke.
La muda anormal, también conocida como muda patológica, es fácil de detectar, explica la Dra. Los gatos con una muda excesiva pueden desarrollar hipotricosis (adelgazamiento del manto) o alopecia (pérdida de pelo). También pueden verse daños en la piel con aspecto doloroso: zonas enrojecidas e inflamadas, descamadas, con costras o incluso parches de pequeños bultos rojos.
La pérdida de pelo en los gatos puede ser un signo de enfermedades graves, así que es importante acudir al veterinario si aparecen estos síntomas. Según la Dra. Henke, las causas más comunes de una muda excesiva y pérdida de pelo son:
- Dermatitis e infecciones cutáneas
- Enfermedades autoinmunes
- Trastornos endocrinos como hipotiroidismo e hipertiroidismo
- Prurito (picor excesivo)
- Infecciones parasitarias
- Reacciones alérgicas
- Alimentación inadecuada y carencias
- Acicalamiento excesivo
Más allá de la caída de pelo y los problemas visibles en la piel, la Dra. Henke advierte de otras señales que conviene vigilar:
- Un pelaje apagado o graso
- Nudos en el pelo
- Caspa
- Aumento o disminución significativa del apetito
- Pérdida de peso repentina y significativa
- Maullidos más frecuentes de lo habitual
- No se acicala o se muestra reacio a hacerlo
«Toda señal que se aparte de lo que es un pelaje sano debe considerarse anómala y debería ser valorada por un profesional», recomienda la Dra. Henke.


