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- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Ya sea que tengas un cachorro revoltoso o un perro mayor y calmado, a cualquier perro le puede resultar estresante quedarse solo más tiempo del habitual. Como dueño, contar con un buen cuidador puede marcar la diferencia y darte la tranquilidad de saber que está en buenas manos.
Un buen cuidador se asegurará de que tu perro esté seguro, te mantendrá al tanto y se preocupará por conocerlo a fondo. Los cuidadores pueden tener experiencias y conocimientos distintos, pero lo más importante es que te sientas seguro al dejar a tu perro a su cargo.
«Cuando dejas a tu perro con un cuidador, la comunicación lo es todo», explica la Dra. Kirsten Plomin, directora veterinaria en Old Town Animal Care Center. «Cuanto más informado esté el cuidador, mejor podrá cuidar de tu perro y detectar cualquier problema a tiempo».
Alison Farrell, supervisora de la residencia en VCA Plymouth Animal Hospital and Pet Resort, coincide: «Habla con honestidad sobre lo que necesita tu perro», aconseja. «Cuanta más información compartas, más fácil será dar con un cuidador o centro que realmente sepa responder a esas necesidades».
¿Te animas a buscar al cuidador ideal para tu perro? Aquí te contamos dónde encontrarlo, en qué fijarte y cómo asegurarte de tomar la mejor decisión.
1. Buscar un cuidador
Plataformas online como Rover, Care.com, la National Association of Professional Pet Sitters (NAPPS) y Pet Sitters International (PSI) reúnen a cuidadores de confianza listos para ayudar a las familias que lo necesiten.

iStock/klingsup
Como la seguridad y el bienestar de tu perro son lo primero, estos sitios ofrecen perfiles detallados de los cuidadores, reseñas y la posibilidad de filtrar según el tipo de servicio que busques: estancias nocturnas, administración de medicación o cuidados especiales.
También puedes ajustar la búsqueda para encontrar exactamente el tipo de cuidado que buscas. Piensa si lo que necesitas es:
- Alojamiento en casa del cuidador
- Cuidado a domicilio
- Guardería de día
- Visitas a domicilio
- Paseo de perros
2. Revisar cualificaciones, licencias y verificaciones de identidad
Cuando ya tengas algunos candidatos, el siguiente paso es revisar su perfil para conocer mejor su experiencia y formación. Cada tipo de servicio requiere cualificaciones distintas.
| Veterinario | Cualificaciones |
| Estancias nocturnas o guarderías de día |
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| Estancias nocturnas o guardería en casa del cuidador |
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| Cuidados y visitas a domicilio |
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| Servicios de paseo |
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| Programas de hospedaje y adiestramiento |
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3. Leer reseñas
Confiar en un desconocido para cuidar de tu mascota puede dar algo de miedo, por eso las reseñas y referencias son clave. Muchas plataformas de cuidado de mascotas te permiten filtrar por criterios como ubicación, servicios o experiencia al buscar un cuidador. En Rover, por ejemplo, puedes revisar el perfil del cuidador, donde encontrarás reseñas verificadas de otros dueños.

iStock/Kerkez
Al leer opiniones de otros dueños y ver fotos reales, puedes reservar con más confianza, ya que son una prueba de que el cuidador ha hecho bien su trabajo.
Busca cuidadores que compartan tu visión sobre el cuidado animal
Las reseñas que profundizan en la forma de cuidar transmiten mejor la filosofía del cuidador. Por ejemplo, si un dueño menciona que el cuidador sacaba a pasear a su perro con regularidad, mantenía la casa ordenada y le dedicaba tiempo y atención, eso demuestra que tiene un buen historial de cuidado responsable y de calidad.
Fíjate en casos similares al tuyo
Si buscas un cuidador que se quede en tu casa, lo mejor es elegir a alguien con reseñas específicas de ese servicio. Un buen historial de opiniones transmite seguridad y demuestra que el cuidador tiene experiencia con estancias largas y que es de fiar.
Revisa reseñas de personas con mascotas parecidas a la tuya
Un buen punto de partida es elegir un cuidador con experiencia en mascotas similares a la tuya. Si tienes un perro inquieto, un compañero con algún problema de salud o propenso a la ansiedad, lo ideal es fijarte en reseñas de dueños en situaciones parecidas.

iStock/AnnaStills
4. Adaptar el cuidado a las necesidades de tu perro
Encontrar un cuidador que pueda ajustarse a las necesidades de tu perro es fundamental. Si no hay reseñas que describan una situación similar a la de tu perro, contacta con el posible cuidador para saber más sobre cómo podría adaptarse a sus necesidades. Estos son los aspectos clave que debes tener en cuenta:
Cachorros
«Los cachorros necesitan una rutina, paciencia, supervisión y mucha estimulación mental», explica Farrell. «Su cuidador debe estar familiarizado con la socialización temprana, el adiestramiento básico en obediencia y procurar que el entorno sea seguro y que no haya objetos peligrosos ni con los que se puedan atragantar».
Asegúrate de que el cuidador conozca el horario de comidas, de sueño y cualquier adiestramiento de conducta en el que estés trabajando. Como los cachorros requieren atención continua, el cuidado a domicilio es una buena alternativa para que nunca estén solos.
Perros mayores
Los perros mayores suelen disfrutar de mantener su rutina habitual. Si vas a estar fuera muchas horas, un par de visitas rápidas durante el día pueden ser una gran manera de darle a tu perro un extra de cariño y cuidados. En caso de pasar la noche fuera, plantéate contratar un cuidador que se quede en casa o reservar en un centro de hospedaje.
«Los cuidadores tranquilos y pacientes son una gran elección para perros mayores», señala Farrell. «Todavía mejor si tienen experiencia con perros mayores, porque conocen sus necesidades y saben que, en ocasiones, es mejor atenderlos por separado».
Farrell recomienda buscar un cuidador con experiencia en la administración de medicación, comprobar que la casa o la residencia sean accesibles para perros con movilidad reducida y elegir a alguien capaz de reconocer señales de deterioro o de una emergencia médica.

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Perros con problemas de salud
Si tu perro tiene problemas de salud, prioriza encontrar un cuidador con experiencia en la administración de medicación, que esté disponible para ofrecer atención 24/7 y que pueda llevar a tu perro al veterinario rápidamente en caso de emergencia.También es importante que pongas de tu parte: «Anota el nombre de cada medicamento, la dosis exacta, la hora en la que debe administrarse y la forma (por ejemplo, con comida o camuflado en un premio especial para medicamentos). Recomiendo encarecidamente usar un pastillero y preparar con antelación las dosis diarias para los días que no estés en casa», aconseja la Dra. Plomin.
Además, añade que conviene informar al cuidador sobre las señales de alerta. «Por ejemplo, si tu perro tiene problemas renales, beber y orinar más de lo normal puede indicar un problema. En el caso de las enfermedades cardíacas, una tos repentina o la dificultad para respirar son señales que requieren atención inmediata. Déjale al cuidador una lista de síntomas específicos que indiquen cuándo debe llamarte o acudir al veterinario con tu perro».
Perros rebeldes
Los perros rebeldes merecen la misma atención y cariño que cualquier otro. La clave está en ser transparente desde el principio sobre su comportamiento; así te aseguras de encontrar un cuidador que pueda manejarlo bien.
Por ejemplo, contar con un cuidador con experiencia en perros que tiran con la correa puede ser clave para garantizar su seguridad en tu ausencia. Asegúrate también de que pueda ofrecerle un cuidado exclusivo, sin la presencia de otras mascotas.
Perros de alta energía
Los perros sociables y con mucha energía suelen pasarlo en grande en residencias o guarderías caninas. Allí pueden convivir con otros perros y recibir toda la atención que necesitan. Eso sí, asegúrate de elegir un centro o cuidador con normas de seguridad claras (por ejemplo, que todos los perros tengan las vacunas al día) y con experiencia para atender a perros juguetones como el tuyo.

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Perros con ansiedad
«Los perros con ansiedad necesitan tiempo para ganar confianza», explica Farrell. «Contar con cuidadores conocidos les ayudará, así que procura establecer una relación estable con un mismo cuidador o centro».
Un entorno tranquilo y sin estrés suele ser lo ideal. Puedes optar por un cuidador que vaya a tu casa o dejar a tu perro en manos de un cuidador que no tenga mascotas, para que pueda disfrutar de una atención exclusiva.
Informar al cuidador sobre los comportamientos ansiosos de tu perro y darle la oportunidad de conocerlo con antelación también puede ser un buen primer paso. «Busca un cuidador o centro que esté familiarizado con el comportamiento canino y sepa interpretar el lenguaje corporal de los perros».
5. Toma de contacto inicial y prueba de confianza
Cuando encuentres a un cuidador que parezca encajar bien, llega el momento de concertar una reunión en persona. Esto te permitirá observar cómo interactúa con tu perro antes de decidirte, y le dará al cuidador la oportunidad de comprobar si también encaja con tu mascota.
«La primera vez que el cuidador visite tu casa, enséñale directamente la rutina de tu perro», recomienda la Dra. Plomin. «Así podrá hacer preguntas y conocer a tu perro en un entorno en el que se sienta cómodo. Es una gran manera de asegurarse de que todos están en sintonía».
Si estás valorando una residencia o guardería canina, Farrell sugiere hacer una visita guiada, preguntar por las políticas de vacunación e incluso dejar a tu perro unas horas allí antes de reservar una estancia más larga.
Señales positivas
Un buen cuidador mostrará verdadero interés por tu perro y hará preguntas útiles sobre su rutina y cuidados. También será comunicativo, responderá con rapidez a tus mensajes y estará abierto a escuchar cualquier preocupación que tengas al dejarlo a su cargo. No olvides observar si tu perro se siente cómodo y feliz con esa persona.
Señales de alerta
Si notas que el cuidador no responde con interés a tus preguntas, considéralo una señal de alerta. Y si además se muestra reacio a organizar una cita previa, seguramente no sea lo bastante serio o responsable.

iStock/Rosanna-Parvez
6. Preparar todo para tu cuidador
Organizarlo todo antes de la visita del cuidador es la mejor forma de garantizar que todo salga bien. Asegúrate de compartir la siguiente información:
- Datos de contacto de tu veterinario
- Datos de contacto de la clínica veterinaria de urgencias más cercana (por si surge algún problema fuera del horario habitual)
- Una lista detallada de los problemas de salud de tu perro, incluidas las alergias
- Un listado completo y actualizado de sus medicamentos (nombre, dosis, frecuencia y última vez que se administró)
- Información sobre su dieta (marca, cantidad, frecuencia, pautas de alimentación)
- Tus datos de contacto y un contacto alternativo por si no pudieran localizarte
Confiar a tu perro a otra persona no siempre es sencillo, pero encontrar uno o dos cuidadores de confianza puede darte una gran paz mental. Todo el tiempo que inviertas en buscarlos y conocerlos valdrá la pena al ver que tu perro está en buenas manos y bien cuidado.


