- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Por mucho que queramos a nuestros perros, a veces su olor es otra historia. Los perros no se bañan a diario y no siempre huelen a rosas. Sin embargo, hay una diferencia entre oler «un poco a perro» y «oler a muerto». Si tu perro huele mal de pronto —y de forma persistente—, puede que sea el momento de investigar qué le ocurre.
«Todos los perros tienen su propio olor natural», afirma la Dra. Kelly Hood, veterinaria de animales pequeños y consultora de California Dog Kitchen. «El olor característico de los perros suele ser más intenso en torno a las orejas, las patas y la zona bajo la cola. Este olor almizclado forma parte del olor canino normal».
En un perro adulto sano, ese olor no debería ser tan fuerte como para hacerte arrugar la nariz. Si tu perro huele mal —o fatal— incluso después de bañarlo, puede ser señal de que es hora de llevarlo al veterinario para una revisión. Hemos recopilado los motivos por los que tu perro puede oler mal y qué puedes hacer al respecto.
Razones habituales por las que un perro huele mal
Si has notado que últimamente tu perro huele más fuerte de lo habitual, las causas pueden ser varias. A veces, el mal olor de un perro es solo superficial, debido a la acumulación de suciedad, mugre y cualquier cosa con la que se haya encontrado en el jardín. Otras veces, la causa es más preocupante.
«Los olores perceptibles pueden deberse a infecciones, enfermedades dentales o problemas de piel», afirma la Dra. Kelly Hood. Estos trastornos que causan mal olor deben tratarse lo antes posible.
A continuación se indican algunas de las causas más comunes del olor canino.

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Mala higiene, glándulas anales y aseo
No bañar o no cepillar al perro con regularidad puede hacer que se acumulen olores desagradables. Las razas caninas activas, especialmente los perros cobradores y los perros pastores, suelen oler más fuerte entre un baño y el siguiente.
Además, los perros tienen glándulas odoríferas cerca del ano. Normalmente, estas glándulas se vacían cuando los perros hacen sus necesidades. Sin embargo, cuando estas glándulas anales se bloquean, emiten un fuerte olor desagradable. Exprimir las glándulas como parte de la rutina de aseo habitual puede ayudar a que tu perro se sienta cómodo y no huela mal.
Infecciones cutáneas y alergias
La Dra. Hood afirma que las alergias y los problemas cutáneos pueden afectar al olor canino. «Los perros con piel alérgica o sensible pueden retener un cierto olor durante la temporada alta de alergias», explica. Las alergias pueden causar irritación e inflamación general de la piel, lo que provoca una sobreproducción de grasa y un crecimiento excesivo de cándidas en la piel.
Algunos perros son más propensos a tener problemas cutáneos, especialmente aquellos con pliegues profundos. Los perros con orejas largas o caídas también tienen un mayor riesgo de sufrir infecciones de oído, que pueden producir un olor desagradable. En ambos casos, el olor se localiza en el lugar de la infección y puede tener un ligero matiz metálico. Probablemente también observes picor, enrojecimiento de la piel o pérdida de pelo.

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Problemas dietéticos y alergias
Los perros con malestar estomacal pueden eructar o emitir más gases de olor desagradable. Sus heces también pueden ser especialmente malolientes.
Si tu perro come demasiado o muy rápido, es más probable que tenga gases. Otras afecciones gastrointestinales, como las alergias alimentarias, la enfermedad inflamatoria intestinal o los parásitos, también podrían ser la causa subyacente del olor. Si se trata de problemas dietéticos, es probable que tu perro no huela mal todo el tiempo, pero sí que expulsará con frecuencia gases malolientes, que sin duda notarás.
El clima y las actividades
A veces, la respuesta al olor de un perro es sencilla: hace calor o hay humedad fuera, ha pasado el día en el lago o se ha revolcado en algo maloliente. El calor y la lluvia pueden aumentar el olor almizclado natural de tu perro, mientras que las sustancias malolientes del entorno pueden transferirse al pelaje canino.
En estos casos, es probable que el olor haya aparecido de repente. Además, suele ser bastante generalizado, lo que significa que tu perro huele mal en su integridad, y se soluciona fácilmente con un baño.
Afecciones médicas que provocan que un perro huela mal
Ciertos problemas de salud, como la diabetes, las enfermedades renales, las infecciones de oído o las infecciones del tracto urinario (ITU), pueden hacer que los perros huelan mal.
«Es buena idea consultar con tu veterinario, especialmente si el olor es fuerte, a pescado o va acompañado de otros síntomas como picor, lamidos, enrojecimiento o secreción», recomienda la Dra. Hood. «Un olor realmente fuerte y desagradable, como a pescado, podrido o agrio, puede indicar un problema médico».
Cuando se presenta un perro maloliente, la Dra. Hood explica que el veterinario hará una exploración médica completa, prestando especial atención a la piel, las orejas, la boca y la parte trasera de tu perro. Si encuentra algo sospechoso, puede tomar una muestra de la zona y hacer pruebas para detectar bacterias o cándidas. A veces, es necesario hacer un análisis de sangre para determinar la causa del olor de tu perro.
Anima a los dueños a que confíen en su instinto a la hora de decidir si deben llevar a su perro al veterinario, y señala que «siempre vale la pena echar un vistazo cuando huele mal y el olor no remite».
Diabetes
El aliento de un perro diabético suele ser dulce o afrutado. Debido a la falta de insulina, su cuerpo quema grasa en lugar de azúcar, y el olor dulce es resultado de la producción de cetonas.
Aunque es uno de los olores inusuales más agradables que puede desprender un perro, la diabetes canina es muy peligrosa. Otros síntomas de la diabetes son:
- aumento del apetito o la sed
- micción más frecuente
- pérdida de peso
- letargo
- pelaje apagado
- vómitos, debilidad o convulsiones en casos extremos

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Infecciones
Las infecciones por cándidas y hongos en ojos, oídos y piel producen diversos tipos de olores en los perros, dependiendo de su causa. Las infecciones cutáneas suelen ir acompañadas de olor a humedad o a queso. Cuando la culpa es de las cándidas, el olor varía entre moho y dulce. Las infecciones graves pueden oler a podrido, como si algo se estuviera descomponiendo.
Las infecciones bacterianas o fúngicas suelen ir acompañadas de:
- rascarse
- manchas rojas en la piel o el pelaje
- pérdida de pelo
- secreción en la zona de la infección, ya sea alrededor de los ojos o en la piel
También puedes observar letargo, conductas inusuales y rechazo de la comida y bebida. Esto suele indicar que tu perro se encuentra muy incómodo.
Infección urinaria/incontinencia
Si tu perro tiene una infección urinaria, el olor de su orina será inusualmente fuerte y desagradable. Las infecciones urinarias están causadas por bacterias en el tracto urinario, que incluye la uretra, los riñones y la vejiga.
Otros síntomas de una infección urinaria son:
- micción frecuente
- orina con sangre
- esfuerzo para orinar
- lamido frecuente de los genitales
Un perro con incontinencia olerá a orina, al igual que su cama, sus juguetes y, posiblemente, tus muebles. La incontinencia hace que el perro tenga pérdidas de orina entre una salida para hacer sus necesidades y la siguiente. La incontinencia puede estar causada por una infección urinaria, desequilibrios hormonales y el envejecimiento.
Enfermedades dentales
Si el mal olor proviene de la boca de tu perro, podría deberse a sus dientes o encías. «El mal aliento puede ser bastante fuerte si se acumula placa o en caso de gingivitis», afirma la Dra. Hood.
La gingivitis puede afectar hasta al 90 % de los perros de más de tres años. Otros síntomas incluyen:
- enrojecimiento o hinchazón de las encías
- sangrado alrededor de los dientes
- molestias al comer o rechazo de la comida
Cepillar los dientes de tu perro con regularidad, darle masticables dentales y llevarlo al veterinario para que le hagan limpiezas pueden eliminar la placa y tratar o prevenir la gingivitis canina.

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Genética
El entorno y la actividad son las causas más comunes del mal olor de los perros, pero las predisposiciones genéticas a veces pueden aumentar el riesgo de que un perro desprenda olores:
- Los perros con orejas largas y caídas son más propensos a las infecciones de oído.
- Los perros con pliegues de piel profundos suelen retener más agua y humedad, lo que provoca irritación.
- Los perros con pelaje grueso probablemente huelan peor que sus amigos de pelo fino cuando hace calor.
Comprender cómo afecta la composición genética de tu perro a su vida cotidiana puede ayudarte a prevenir problemas e identificar su causa cuando surjan.
Cómo eliminar el olor de un perro
Si el olor se debe a una mala higiene o a que se ha revolcado en algo maloliente, bañar a tu perro debería solucionar el problema o, al menos, mejorar la situación hasta la próxima travesura.
El baño también sirve como diagnóstico. «Si el olor regresa rápidamente, persiste o empeora, podría haber algún problema subyacente», explica la Dra. Hood. A continuación, encontrarás varios consejos.
Remedios caseros para perros malolientes
«En el caso de un perro que, por lo demás, está sano, pero que simplemente huele un poco mal, comprométete a cepillarlo con frecuencia», afirma la Dra. Hood. «Bañarlo en casa con un champú suave sin jabón y asegurarte de lavar su cama con regularidad puede ser útil».
Sin embargo, la clave está en el equilibrio: «Demasiados baños o los productos inadecuados pueden resecar la piel y empeorar la situación», advierte la Dra. Hood.
Otros remedios caseros que puedes probar son:
- Cambiar la dieta. Si el olor de tu perro se debe a problemas de piel o estómago, cambiarle la dieta podría ser de ayuda. A veces, los perros son alérgicos a ciertos alimentos, como el pollo o la ternera, por lo que el veterinario puede recomendarte una dieta sencilla para determinar qué le sienta mal.
- Mejorar su rutina de aseo. Además de baños periódicos, asegúrate de incluir en su rutina una limpieza de oídos una vez al mes. Algunos perros también pueden necesitar atención especial para mantener limpios los ojos, la zona anal y las patas.
- Cepillarles los dientes. Si el aliento de tu perro huele mal, cepillarle los dientes con regularidad puede evitar que se acumule la placa. Los masticables dentales y los enjuagues bucales aptos para perros también pueden ser de ayuda.
- Enseñarles a dejar de hacer algo. Si a tu perro le gusta revolcarse en excrementos, la orden «Para» puede resultar útil. Cuando se muestre interesado en algo maloliente, utiliza la orden para detenerlo y evitar baños adicionales.
- Lavar la cama y los accesorios. Un perro que se ha revolcado en algo maloliente puede transferir fácilmente el olor a la cama, las mantas, los arneses y los juguetes. Crea una rutina de lavado habitual para los accesorios caninos a fin de evitar que reaparezca el olor.

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Tratamientos veterinarios para los malos olores caninos
Cuando el mal olor de tu perro es de origen médico, puede ser necesaria la ayuda de un veterinario. Con el tratamiento, el veterinario no solo puede tratar el olor, sino también las causas subyacentes. El tratamiento de infecciones, diabetes y otras afecciones que causan olores puede incluir:
- Dietas recetadas. En perros con sensibilidad alimentaria extrema o problemas gastrointestinales, las dietas hipoalergénicas especializadas pueden reducir la irritación y calmar el intestino para que los gases sean menos malolientes. Los veterinarios tienen acceso a una extensa gama de estas dietas, lo que les permite recetar alimentos específicos para que tu perro se sienta (y huela) mejor.
- Champús medicinales.A los perros que sufren alergias cutáneas, irritación o infecciones, un baño medicinal les proporciona la medicación esencial para tratar el problema y calmar su delicada piel a la vez.
- Medicamentos. Los antibióticos, los tratamientos para la diabetes y otros medicamentos llegan a la raíz del problema y atajan el olor de tu perro desde dentro. Aunque los tratamientos de venta libre pueden aliviar algunos síntomas de tu perro, solo los medicamentos con receta tienen la potencia necesaria para hacer que tu perro se sienta mejor.
- Cuidado dental.Al igual que los humanos, los perros se benefician del cuidado dental rutinario, que incluye revisiones y limpiezas profesionales para eliminar la acumulación de placa dental. Tu veterinario debe revisar los dientes de tu perro en cada visita y puede recomendarte el programa adecuado para mantener los dientes en buen estado de salud.
Cómo evitar que tu perro huela mal
Para evitar que tu perro huela mal, la Dra. Hood afirma que lo importante son los aspectos básicos: «El cuidado rutinario puede prevenir los olores, así como mantener a tu perro en un peso saludable y darle una dieta equilibrada», explica.
Recomienda no utilizar perfumes para enmascarar el olor, ya que pueden irritar la piel de tu perro y, de todos modos, no resolverán el problema de fondo.
«Un perro limpio y sano no necesita perfumes para oler bien», afirma.


