- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Las emociones que sienten los perros no son tan complejas como las humanas. Cuando un perro está estresado o incómodo, estos sentimientos pueden manifestarse en forma de cambios conductuales sutiles, que sugieren infelicidad. Por ejemplo, tu perro puede comer menos, dormir más o estar menos interesado en jugar.
Los perros pueden experimentar bajones anímicos debido a cambios normales, que van desde el aburrimiento hasta transiciones en su vida. En la mayoría de los casos, la infelicidad no es una urgencia médica.
Sin embargo, siempre es importante fiarse del instinto y consultar con el veterinario si creemos que podría tratarse de un problema más grave, según el Dr. Jeff Feinman, veterinario y fundador de Holistic Actions y autor de Path to Pet Wellness.
Sigue leyendo para conocer los signos que indican que tu perro puede ser infeliz, las posibles causas y cuándo debes ponerte en contacto con el veterinario. También veremos qué pasos puedes seguir para mejorar el estado de ánimo de tu perro.
Señales de que tu perro está molesto o infeliz

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Si has notado cambios en la conducta o el lenguaje corporal de tu perro, prestar atención a esos cambios puede ayudarte a comprender qué siente tu perro. Algunas señales que pueden indicar malestar y angustia son:
- Agresividad: gruñir, dar dentelladas u otros comportamientos agresivos pueden señalar frustración, estrés o malestar.
- Letargo: dormir más de lo habitual o tener poca energía puede indicar infelicidad o problemas de salud subyacentes.
- Cambios en la alimentación y la bebida: comer o beber mucho más o mucho menos de lo habitual puede indicar estrés o aversión por la comida.
- Disminución del interés en las actividades y el juego: un menor entusiasmo por las actividades habituales puede señalar estrés o deseo de nuevas actividades o rutinas.
- Aseo excesivo: los perros pueden lamerse o rascarse más de lo habitual en respuesta al estrés, la ansiedad o una afección cutánea.
- Deambulación constante: la inquietud o el ir y venir repetitivo pueden indicar agitación o nerviosismo.
- Orejas hacia atrás: un lenguaje corporal inusual, como las orejas hacia atrás, suele indicar incomodidad, miedo o inquietud.
- Afecto inferior al habitual: un perro que de repente rechaza los mimos o la interacción puede estar molesto o tener un problema médico.
- Vocalizaciones: es natural que los perros giman, ladren y emitan otros sonidos, pero las vocalizaciones excesivas o inusuales suelen indicar algún tipo de angustia.
- Fluctuación de peso: una pérdida o un aumento repentino de peso puede estar relacionado con cambios en el apetito debidos a una afección médica o a variaciones de las preferencias alimentarias.
Posibles causas de infelicidad en perros
Algunas causas de la tristeza en los perros son temporales y, por lo general, mejoran en uno o dos días, con los ajustes adecuados, explica la Dra. Michelle Dulake, veterinaria cofundadora y directora ejecutiva de Fera Pets.
Al hacer cambios, presta atención a lo que le gusta a tu perro y a lo que le causa estrés, para poder atenerte a sus preferencias individuales.
Aburrimiento

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Los perros que no reciben estimulación mental y actividad física suficientes pueden parecer tristes o inquietos.
Los paseos habituales, los momentos de juego y los rompecabezas pueden ser de gran ayuda para aliviar el aburrimiento.
Cambios en la rutina
A los perros les sienta bien la previsibilidad, por lo que los cambios en los horarios de las comidas, los paseos o tus turnos laborales pueden hacer que se sientan inquietos.
Intenta que su rutina sea lo más constante posible y, si tienes que hacer cambios, hazlos de forma gradual para que el perro se adapte más fácilmente.
Soledad
Los perros son animales sociales que pueden sentirse abandonados si se quedan solos durante periodos largos. Si crees que tu perro podría sentirse solo, da prioridad al tiempo que pasas con él.
También puedes ver la posibilidad de contratar a un cuidador de perros o planificar citas para que juegue con otros cachorros, si se relaciona bien con otros perros.
Factores ambientales de estrés
Los cambios en el entorno de un perro, como un nuevo hogar, invitados o ruidos fuertes, pueden afectar temporalmente a su estado emocional. Proporcionarle tranquilidad y un entorno tranquilo, como una cama acogedora en su habitación favorita, puede aliviar su estrés.
Dieta o hambre
Los cambios repentinos en la alimentación de tu perro o la falta de comida pueden provocar letargo o irritabilidad.
Proporcionar a tu perro una dieta equilibrada y sabrosa puede ayudarle a mantener su bienestar.

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Causas médicas
A veces, la infelicidad y el malestar no solo tienen que ver con el estado de ánimo de tu perro. Los problemas médicos también pueden influir en cómo se siente tu perro.
La Dra. Dulake explica que los perros pueden tener «días malos» al igual que las personas, y que un perro que parece estar molesto un día o dos puede estar perfectamente bien. Sin embargo, si los cambios en su estado de ánimo parecen alargarse o empeorar, lo mejor es consultar a un veterinario para descartar enfermedades, lesiones o dolor.
Algunos signos de que tu perro puede tener un problema de salud son:
- Pérdida de apetito: se niega a comer durante más de 24 a 48 horas.
- Letargo o debilidad: duerme mucho más de lo habitual, parece reacio a moverse o muestra menos interés por sus actividades favoritas.
- Cambios físicos: pérdida de peso inesperada, cojera, tos, vómitos o diarrea.
- Cambios de comportamiento: agresividad repentina, aislamiento o esconderse.
- Vocalización excesiva o inquietud: gemidos, idas y venidas o signos de dolor o angustia.

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Qué hacer si tu perro está molesto o triste
Si crees que la tristeza de tu perro puede estar relacionada con un problema médico, es importante que pidas hora al veterinario para que pueda emitir un diagnóstico y recomendar el tratamiento adecuado.
Si tu perro está molesto por otras razones, tienes muchas opciones para ayudarle en casa.
El Dr. Feinman hace hincapié en que es importante dejar que los perros sean como son y respetar sus necesidades y preferencias.
La Dra. Dulake aporta consejos sencillos, pero eficaces, para mejorar el bienestar general canino:
- Ejercicio divertido: intenta añadir variedad con paseos más largos, tiempo de exploración sin correa y nuevas actividades, como lanzar la pelota o practicar juegos de agilidad para ayudar al perro a quemar energía y mejorar su estado de ánimo.
- Estimulación mental: los comederos tipo rompecabezas, los juegos de adiestramiento y los juguetes interactivos evitan el aburrimiento y mantienen el cerebro activo.
- Tiempo para crear vínculos: pasar tiempo de calidad juntos mediante el contacto físico, cepillando a tu perro o simplemente relajándote puede evitar que tu perro se sienta abandonado. Estas interacciones positivas también liberan oxitocina, hormona relacionada con el confort y el bienestar emocional.
- Rutina y coherencia: la alimentación, los paseos y el sueño regular reducen el estrés y proporcionan confort.
- Socialización: una exposición segura y positiva a otros perros o a nuevos entornos puede hacer que un perro se sienta más seguro y excitado.
- Estimulación: alternar los juguetes de tu perro, ofrecerle masticables seguros o enseñarle nuevos trucos contribuye a hacer que su vida diaria sea interesante y divertida.


