- No sustituye a consejo veterinario profesional.
¿Ha mostrado tu gato alguna vez interés por el tomate en rodajas de tu sándwich? ¿O por los tomates cherry de tu ensalada? Algunos gatos pueden sentir curiosidad por diversos alimentos humanos y, como dueño, es importante saber qué restos de comida puede causarles problemas digestivos o de otro tipo.
Entonces, ¿es seguro dejar que tu gatito pruebe un poco de tomate? La Dra. Kathleen Mottel, subdirectora veterinaria de Glen Ellyn Animal Hospital, explica: «En general, los tomates maduros no son tóxicos para los gatos. El tomate no tiene ningún beneficio para la salud felina, pero si un gato come una pequeña cantidad de tomate de vez en cuando, no suele haber ningún problema».
Sin embargo, la tomatera es tóxica tanto para los gatos como para los perros, por lo que es fundamental evitar que tu mascota la mordisquee en el huerto. «La planta en sí y los tomates verdes pequeños pueden causar malestar estomacal, hipersalivación y, en casos raros, dar lugar a una frecuencia cardíaca lenta, dilatación de las pupilas y debilidad», advierte la Dra. Mottel.
Antes de compartir esta jugosa fruta con tu amigo doméstico, debes saber lo siguiente:
¿Son los productos derivados del tomate seguros para los gatos?
Quizás tu felino haya encontrado tu plato de pasta y haya relamido la salsa de tomate. ¿Debería preocuparte? El tipo de tomate, su forma y la cantidad ingerida influyen a la hora de determinar si tu gato puede ponerse enfermo. Ten en cuenta lo siguiente:
| Tipo de tomate | ¿Apto para gatos? |
| Tomate maduro | Apto en pequeñas cantidades |
| Tomate cherry | Apto en pequeñas cantidades |
| Tomate cocido | Apto en pequeñas cantidades sin condimentar |
| Salsa de tomate | No |
| Sopa de tomate | No |
| Pasta de tomate | No |
| Kétchup | No |

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- Tomates maduros. Los tomates no son una parte esencial de la dieta felina, pero un trozo de tomate maduro sin condimentar no suele causar molestias estomacales. Los tomates maduros (rojos, no verdes) son adecuados para que los gatos los coman alguna vez, en pequeñas cantidades.
- Tomates cherry. Los tomates cherry siguen las mismas pautas de seguridad que otros tomates maduros, siempre y cuando tu gato no ingiera los tallos ni las hojas.
- Tomates cocidos. Los tomates cocidos son seguros para tu gato en pequeñas cantidades, siempre y cuando no lleven condimentos.
- Salsa de tomate. Ten cuidado al dejar que tu gato pruebe salsas a base de tomate que contengan altos niveles de sodio, azúcares y otros aditivos. Estos ingredientes pueden no ser fácilmente digeribles para el estómago de tu mascota.
- Sopa de tomate. Al igual que la salsa de tomate, las sopas pueden contener muchos ingredientes nocivos para el delicado sistema digestivo de un gato. También pueden contener ajo y cebolla, que son tóxicos para los gatos.
- Pasta de tomate. Los aditivos de la pasta de tomate pueden causar problemas estomacales a tu gato, por lo que es mejor no correr el riesgo de dársela.
- Kétchup. Además de edulcorantes artificiales, muchas recetas de kétchup incluyen ajo y cebolla, lo que lo convierte en un aperitivo tóxico para tu mascota.
Según la Dra. Mottel, la necesidad de acudir al veterinario dependerá de lo que haya comido tu gato, así como de la cantidad. «La mayoría de los gatos no tendrán que ir al veterinario, a menos que hayan ingerido una gran cantidad de algo a base de tomate», afirma. «Sin embargo, vale la pena acudir al veterinario si han comido mucha tomatera o tomates verdes».

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Riesgos de los tomates verdes
Mientras que un tomate maduro no supone un riesgo significativo para la salud, los tomates verdes y la propia tomatera contienen dos sustancias tóxicas: solanina y tomatina. Un tomate maduro se identifica claramente por su color intenso (normalmente rojo o anaranjado), su piel blanda y su facilidad para desprenderse de la planta. Un tomate verde duro no está listo para comer.
Los signos de que tu gato ha comido un tomate verde o una tomatera incluyen letargo, babeo, vómitos, diarrea y dificultad para respirar. Los síntomas pueden aparecer unas horas después de comerlo, pero también al cabo de unos días. La Dra. Mottel recomienda acudir al veterinario si sabes o sospechas que tu gato ha comido algo potencialmente peligroso.
¿Qué deben comer los gatos en su lugar?
Dejar que tu gato mordisquee un poco de tomate maduro o comida sencilla a base de tomate cocido puede ser un capricho esporádico. Sin embargo, dado que los beneficios para la salud son nulos o insignificantes, hay muchos otros snacks aptos para gatos que pueden diversificar su dieta. Si quieres complacer el paladar de tu gato curioso, prueba los siguientes tentempiés:
- Snacks caseros congelados para gatos con ingredientes como atún, paté, leche de cabra y yogur
- Polos de calabaza caseros
- Aves de corral cocinadas y sin condimentar, como pollo o pavo
- Pequeñas cantidades ocasionales de frutas, como plátanos, arándanos, fresas, sandía y manzanas
- Verduras cocidas sin condimentar, como brócoli, zanahorias, judías verdes y espinacas, en cantidades moderadas
- Snacks deliciosos y nutritivos para gatos, que van desde pececillos liofilizados hasta croquetas blandas y masticables de pollo y pavo


