- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Los gatos pueden comer sin problema muchos de los alimentos que nosotros comemos, de forma ocasional y en pequeñas cantidades. Sin embargo, hay alimentos para humanos que los gatos nunca deberían ingerir.
Muchos alimentos que consumimos habitualmente pueden ser peligrosos para los gatos y causar desde molestias leves hasta problemas de salud graves. Algunos incluso pueden resultar mortales sin tratamiento inmediato, aunque el gato haya comido solo una pequeña cantidad.
Si sospechas que tu gato ha ingerido algo tóxico, actúa de inmediato, recomienda la Dra. Renee D. Schmid, toxicóloga veterinaria sénior y directora de medicina veterinaria en la Línea de asistencia para mascotas intoxicadas.
Apunta qué alimento fue, cuánto comió y a qué hora ocurrió. Después, llama enseguida a tu veterinario o a la Línea de asistencia para mascotas intoxicadas al 1-855-764-7661, aunque tu gato no muestre síntomas. Ellos te indicarán si necesita tratamiento y qué pasos debes seguir.
Hemos hablado con varios veterinarios para saber qué alimentos no deben comer los gatos, qué hacer si tu gato ingiere algo tóxico y qué comidas para humanos son seguras para ellos.
Síntomas de intoxicación en gatos
Aunque tomes todas las precauciones, los accidentes pueden ocurrir.

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Si tu gato ha ingerido algo que no debía, podrías notar signos de intoxicación, como por ejemplo:
- Vómitos
- Pérdida del apetito
- Letargo severo
- Diarrea
- Sangre en las heces
- Babeo excesivo
- Encías pálidas
- Dificultad para respirar o señales de asfixia
Si observas alguno de estos síntomas, contacta con un veterinario de inmediato.
«No esperes a que aparezcan los síntomas», advierte el Dr. Marc Smith, veterinario y propietario de Natchez Trace Veterinary Services. «Muchas toxinas pueden causar daños graves que aparecen con el tiempo. Aunque tu gato parezca encontrarse bien, acudir al veterinario cuanto antes puede marcar la diferencia y salvarle la vida».

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Alimentos tóxicos que debes evitar
Los alimentos tóxicos pueden afectar a los gatos a las pocas horas de su consumo.
Cuando hablamos de los alimentos que los gatos no deberían comer, hay que recordar que el riesgo no solo está en el tipo de comida, sino también en cuánto comen, señala la Dra. Schmid.
Algunos alimentos para humanos no son tóxicos en cantidades muy pequeñas, pero pueden provocar problemas de salud si el gato los consume de forma habitual.
A continuación encontrarás 15 alimentos tóxicos que conviene evitar por completo, en orden de más a menos dañino:
Cebollas, ajo y aliáceas
Las cebollas, el ajo y otros vegetales de la familia de las aliáceas son extremadamente tóxicos para los gatos. Contienen compuestos que dañan los glóbulos rojos (EN), lo que puede provocar anemia, insuficiencia orgánica o incluso la muerte.
Todas las partes de la cebolla son peligrosas para los gatos. Ten especial cuidado al cocinar con ajo o cebolla y evita que tu gato pruebe platos cocinados, crudos o deshidratados, como pizzas, aperitivos o platos condimentados.
Café y té
El café y el té contienen cafeína, que puede resultar muy peligrosa para los gatos. La gravedad de los síntomas dependerá de la fuente de cafeína y de la cantidad ingerida. En algunos casos, la intoxicación por cafeína puede ser mortal.
Los posos de café usados y las bolsas de té representan un riesgo mayor que un simple sorbo de café, té o refresco.
Los síntomas de intoxicación por cafeína pueden incluir:
- Hiperactividad
- Vómitos
- Ritmos cardíacos anormales
- Convulsiones
- Colapso

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Alcohol
El alcohol contiene etanol y granos, ambos muy peligrosos para los gatos. Basta con una cucharadita de alcohol para causar una intoxicación etílica, por lo que es fundamental mantener las bebidas fuera de su alcance.
Una intoxicación leve por alcohol puede provocar malestar estomacal, náuseas o falta de coordinación. En los casos más graves, puede causar letargo, parálisis o convulsiones.
Chocolate y cacao
Probablemente ya sepas que el chocolate es peligroso para los perros, pero los gatos tampoco pueden comer chocolate. El chocolate y el cacao contienen teobromina y cafeína (EN), sustancias que pueden causar problemas digestivos, temblores, convulsiones o incluso la muerte, según la cantidad ingerida.
Cuanto más oscuro es el chocolate, más peligroso resulta para los gatos. El chocolate blanco presenta un riesgo menor, mientras que el chocolate negro es el más tóxico. Si tu gato es curioso, guarda las tabletas, pepitas, cacaos en polvo y postres de chocolate en un lugar al que no pueda acceder.
Masa cruda
Los gatos pueden comer pan horneado y sin aditivos, pero la masa cruda es otra historia. La masa cruda (EN) contiene etanol, que puede causar intoxicación por alcohol en los gatos.
Si tu gato ha ingerido masa cruda, puede mostrarse apático, desorientado o tener hipotermia. En los casos más graves, la masa puede provocar una hinchazón peligrosa en el estómago (dilatación y vólvulo gástrico o GDV) que puede poner en riesgo su vida.
Vigílalo siempre que prepares pan o pizza para mantenerlo a salvo.
Uvas, pasas y ciruelas
Un estudio de 2022 (EN) descubrió que el componente de las uvas altamente tóxico para los perros es el ácido tartárico, un ácido orgánico.
Aunque el riesgo exacto en gatos aún se desconoce, otro estudio observó (EN) que tanto gatos como perros presentaron signos clínicos de intoxicación tras comer uvas, pasas o grosellas en aproximadamente un 15 % de los casos. El síntoma más común fue el malestar gastrointestinal.
Como los expertos todavía no saben con certeza lo peligrosas que pueden ser estas frutas para los gatos, lo más seguro es evitar que las coman.

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Tamarindo
El tamarindo también contiene una alta concentración de ácido tartárico. Esta fruta comúnmente causa insuficiencia renal en perros, y podría tener un efecto similar en gatos y hurones. Es un ingrediente muy versátil que aparece en numerosos platos, como el Pad Thai o el pollo al curry. También se encuentra en la salsa Worcestershire.
Crémor tártaro
El crémor tártaro es un polvo multiusos que se utiliza habitualmente para estabilizar las claras de huevo, potenciar el sabor y dar una textura cremosa a los productos de repostería. Contiene ácido tartárico, que supone un riesgo para la salud similar al de la toxicidad de las uvas.
Lo mejor es mantener fuera del alcance de los gatos cualquier pastel o tarta que contenga crémor tártaro, por precaución.
Xilitol
El xilitol, un edulcorante artificial muy popular, puede ser mortal para los perros, pero los estudios (EN) indican que no produce los mismos efectos tóxicos en los gatos. Aún así, es mejor mantenerlos alejados de alimentos o bebidas “sin azúcar”, como caramelos, pasteles o mantecas de frutos secos.
También conviene revisar las etiquetas, ya que el xilitol puede aparecer con otros nombres, como azúcar de abedul, extracto de corteza de abedul o azúcar de madera.
Cítricos
Las frutas cítricas, como las naranjas, pueden ser tóxicas para los gatos. Todas las partes de las plantas cítricas (hojas, tallos, piel y semillas) pueden provocar vómitos, diarrea, decaimiento e incluso dermatitis, si se ingieren en grandes cantidades.
Si tu gato come un pequeño trozo de la fruta (sin cáscara, semillas ni tallos), es posible que solo tenga un leve malestar estomacal.
Carne, pescado y huesos crudos
Aunque la carne, el pescado y los huesos crudos no son tóxicos para los gatos, pueden implicar varios riesgos, como infecciones por salmonela, desequilibrios nutricionales o atragantamientos. Consumir carne sin cocinar puede provocar diarrea, vómitos y fiebre. Los huesos crudos o cocidos pueden causar obstrucción gastrointestinal.
Por mucho que tu gato pida alimentos crudos, lo mejor es cocinar la carne o el pescado y servirlos sin condimentos. Asegúrate de tirar las sobras en un cubo de basura cerrado, fuera del alcance de tu gato.
Grasas
Al igual que ocurre con la carne o el pescado crudos, los recortes de grasa no son tóxicos, pero sí peligrosos. Pueden provocar atragantamientos, vómitos, diarrea, infecciones alimentarias e incluso pancreatitis.
Leche y lácteos
Aunque la imagen de un gato bebiendo leche de un platito es muy común, la mayoría de los gatos adultos son intolerantes a la lactosa. La lactosa presente en la leche y otros productos lácteos, como el queso, el yogur o el helado, puede causar problemas digestivos (EN), como vómitos y diarrea.
Comida para perros
La comida para perros no es venenosa para los gatos, pero no cubre sus necesidades nutricionales. Pueden comer algún bocado de vez en cuando sin problema, pero una dieta habitual a base de comida para perros puede causar problemas digestivos y carencias nutricionales. Por eso, lo mejor es evitar darles comida de perro.
Atún
El atún enlatado para personas no está formulado para gatos y contiene altos niveles de mercurio. Si se consume con frecuencia, puede causar problemas de salud. Algunos gatos también pueden ser alérgicos al pescado, incluido el atún.

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Elementos tóxicos no comestibles que los gatos pueden ingerir
Según la Dra. Schmid, algunos de los elementos tóxicos no comestibles más comunes que un gato puede intentar comerse son:
- Lirios, incluidas las variedades asiáticas, orientales, Stargazer, Roselily, cala y de Pascua
- Ibuprofeno
- Combinaciones de anfetaminas
- Suplementos de vitamina D3
- Tulipas
- Carprofeno (un antiinflamatorio recetado para perros no aprobado para su uso en gatos)
Proteger tu hogar colocando los productos tóxicos y las plantas venenosas fuera de su alcance es una de las mejores maneras de mantener a tu gato seguro.
¿Qué alimentos pueden comer los gatos?
Es seguro ofrecer a los gatos algunos alimentos para humanos de vez en cuando como premio, pero no deben reemplazar su dieta habitual.
Según el Dr. Smith, algunos de los alimentos seguros y nutritivos para gatos son:
- Pavo o pollo cocido sin condimentos: la carne de ave es una fuente magra de proteínas segura para los gatos si se ofrece con moderación.
- Calabaza natural (no relleno de pastel): una cucharada de calabaza puede favorecer la digestión de forma natural.
- Huevos cocidos, revueltos o hervidos sin condimentos: al igual que el pavo, los huevos son ricos en proteínas y pueden ser una alternativa saludable a las chuches.
- Arándanos frescos o congelados: unos pocos arándanos pueden ser un premio saludable y antioxidante, si a tu gato le gustan.
Recomienda introducir los nuevos alimentos poco a poco y evitar los condimentos y las salsas, sobre todo las que contengan cebolla, ajo o sal. Recuerda también que los premios no deben superar el 10 % de la ingesta calórica diaria de tu gato.
El Dr. Smith comparte algunos consejos útiles para mantener tu comida fuera del alcance de tu gato:
- Recoge los restos de comida: limpia las superficies después de cocinar y guarda los snacks que hayan sobrado.
- No dejes los platos desatendidos: vigila la comida y las bebidas para evitar que el curioso de tu gato las inspeccione.
- Cierra los armarios con bloqueos de seguridad infantil: ¿Tu gato se mete en los armarios y se come tu comida? Usar cierres de seguridad a prueba de niños en los armarios puede evitar que tu gato se cuele en busca de comida.


