- No sustituye a consejo veterinario profesional.
Los gatos y las personas tienen estructuras de párpados similares. Ambos tienen un pliegue superior e inferior de piel que parpadean para cubrir, proteger e hidratar el ojo. Pero los gatos tienen un añadido extra que nosotros no: ¡un tercer párpado!
El tercer párpado de un gato, conocido oficialmente como membrana nictitante, es una fina estructura compuesta principalmente de cartílago. Se encuentra en la parte interna e inferior del ojo, cerca de la nariz. Normalmente, no se ve más que una pequeña hendidura en forma de media luna en la comisura del ojo.
«Los párpados sanos en los gatos son lisos y no presentan pelos ni otras irregularidades en el borde», explica la Dra. Sandra van der Woerdt, veterinaria sénior y jefa del Servicio de Oftalmología del Schwarzman Animal Medical Center.
Por lo general, basta con una simple mirada para comprobar el estado de salud de los párpados de tu gato. En algunos gatos con determinadas afecciones médicas, el tercer párpado puede resultar más visible.
Sigue leyendo para descubrir qué función cumple, por qué a veces se pronuncia más de lo habitual y cuándo conviene visitar al veterinario.
¿Por qué los gatos tienen un tercer párpado?
Los gatos no son los únicos animales con un tercer párpado.
«La mayoría de los vertebrados terrestres y acuáticos, así como las aves y los mamíferos, tienen un tercer párpado, que en los seres humanos y primates es solo rudimentario», explica la Dra. Ursula Dietrich, especialista en Oftalmología veterinaria reconocida por el Royal College of Veterinary Surgeons y consultora sénior independiente en la London Cat Clinic.
El tercer párpado cumple funciones similares a las de los otros párpados. Por ejemplo, desempeña un papel clave en la distribución de la película lagrimal sobre la superficie del ojo para mantenerla húmeda, señala la Dra. Dietrich.
Además, mientras los párpados principales protegen de la suciedad y el polvo, el tercer párpado ofrece una capa adicional de protección. También contribuye a reforzar las defensas inmunitarias de la superficie ocular, añade la especialista.
¿Los gatos pueden parpadear con el tercer párpado?
El tercer párpado de tu gato puede tener algunas funciones diferentes, pero no parpadea. Según la Dra. Dietrich, las aves son las únicas especies que utilizan su tercer párpado para hacerlo.
El tercer párpado de los gatos está controlado por un músculo distinto al de los demás párpados: el retractor ocular. Los músculos lisos que contiene también contribuyen a su movimiento sobre el ojo del gato. Según la Dra. Dietrich, se trata de una respuesta pasiva e indirecta.

iStock/Ekaterina Chizhevskaya
¿Por qué puedo ver el tercer párpado de mi gato?
Normalmente, no se aprecia gran parte del tercer párpado de tu gato. Sin embargo, distintos factores médicos pueden hacer que se note más de lo habitual, señala la Dra. Dietrich.
Infecciones oculares
«Muchas infecciones oculares también afectan al tercer párpado y provocan engrosamiento, enrojecimiento, hinchazón y protuberancia», comenta la Dra. Dietrich.
Las infecciones oculares comunes en los felinos se incluyen la conjuntivitis, la blefaritis y las úlceras corneales. En la mayoría de los casos, el veterinario le mandará un tratamiento con gotas para los ojos u otros medicamentos para tratar la infección.
Otras enfermedades infecciosas
Infecciones como la clamidia, el micoplasma y el herpes felino también pueden hacer que el tercer párpado sobresalga, explica la Dra. Dietrich.
«Estas infecciones son muy frecuentes en los gatos. Pueden causar hinchazón y enrojecimiento de la conjuntiva que recubre el interior de los párpados y también afectar a las membranas mucosas del tercer párpado», añade.
Otros síntomas que conviene observar son la secreción ocular y signos de malestar, como entrecerrar los ojos.
El veterinario le recetará antibióticos para tratar estas infecciones.
Síndrome de Haw
Esta condición hace que el tercer párpado de ambos ojos sobresalga parcialmente. A menudo, los gatos afectados no presentan ningún otro síntoma.
La causa exacta se desconoce, según la Dra. Dietrich, aunque algunos expertos creen que puede estar relacionada con una infección gastrointestinal. Añade que algunos gatos con este síndrome presentan episodios de diarrea líquida.
No existe un tratamiento específico conocido para la protuberancia del párpado, pero el veterinario podrá recomendarte medidas para aliviar la diarrea y otros síntomas digestivos.

iStock/krblokhin
Síndrome de Horner
Esta afección neurológica puede afectar a los nervios que controlan los músculos del ojo y del párpado, explica la Dra. Dietrich. «Esto puede provocar una retracción del globo ocular y una protrusión pasiva del tercer párpado».
Otros síntomas incluyen:
- Párpado superior caído
- Pupilas más pequeñas (miosis)
- Ojos hundidos
- Entrecerrar los ojos
El síndrome de Horner no suele ser doloroso. Solo requiere tratamiento si el gato presenta síntomas graves o si existe una enfermedad subyacente que esté causando el problema.
Tejido glandular suelto
La Dra. Dietrich explica que la glándula del tercer párpado se mantiene en su sitio gracias al tejido conectivo. Si este tejido se debilita o se afloja, podría verse la glándula.
Este problema se conoce como «ojo cereza» y es especialmente común en algunas razas puras, como los birmanos, persas y bengalíes.
«En algunos gatos, esta afección puede desaparecer de forma espontánea, pero a menudo requiere una reposición quirúrgica», señala la especialista.
Tumores
En general, los gatos desarrollan tumores con poca frecuencia. Pero algunos pueden presentar linfomas u otros tumores en el tercer párpado. Según la Dra. Dietrich, cuando hay un tumor, el tercer párpado puede verse inflamado, enrojecido y más prominente de lo habitual. También puedes notar zonas con sangrado.
Los tumores de los párpados pueden ser difíciles de tratar, aunque el veterinario puede recomendar radioterapia o extirpación quirúrgica como posibles opciones.
¿Y si mi gato actúa con normalidad?
En algunos casos, el tercer párpado puede verse en gatos que no muestran ningún otro signo de enfermedad.
Por ejemplo, no es raro que el tercer párpado se vea más con la edad. En gatos de edad avanzada, el tercer párpado puede sobresalir por la pérdida de la grasa que rodea el ojo, explica la Dra. Dietrich.
Asimismo, puede permanecer visible de forma permanente tras determinadas patologías.
Por ejemplo, la Dra. van der Woerdt señala que el herpesvirus felino puede causar conjuntivitis y úlceras corneales. «Cuando las lesiones del ojo cicatrizan, el tercer párpado puede cicatrizar en una posición anormal y volverse permanentemente más visible de lo normal», dice.

iStock/JacquesKloppers
Cuándo acudir al veterinario
Si notas algo extraño en los ojos de tu gato, lo mejor es acudir al veterinario para que le eche un vistazo.
La Dra. van der Woerdt recomienda llevarlo en cuanto detectes el problema, idealmente dentro de los primeros días. Conviene pedir cita lo antes posible si observas síntomas como:
- Entrecerrar los ojos
- Enrojecimiento
- Secreción
- Posición anormal del párpado, por ejemplo, que se gire hacia dentro
- Bultos u otras anomalías
Lleva a tu gato al veterinario si observas alguno de estos síntomas, aunque no puedas ver su tercer párpado.
La Dra. van der Woerdt explica que, cuando el tercer párpado de un gato se vuelve repentinamente más visible de lo habitual, puede deberse a enfermedades graves, como las úlceras corneales (EN). En estos casos, un tratamiento rápido puede ayudar a prevenir daños permanentes en la visión.
Conclusiones
Los ojos son una parte delicada e importante del cuerpo de tu gato, y es normal preocuparse si notas algo fuera de lo común.
Conocer las señales de un posible problema, así como las variaciones normales en los ojos de tu gato, puede ayudarte mantener controlado su estado de salud general.
Otra parte esencial del cuidado responsable es asegurarte de que tu gato acuda a sus revisiones veterinarias anuales. Los veterinarios pueden detectar signos de enfermedad con rapidez, y las revisiones periódicas te ayudarán a mantener a tu gato feliz y saludable.


