¿Vives en un piso? ¿Estás pensando en adoptar un nuevo perro? Si has respondido afirmativamente a ambas preguntas, probablemente quieras saber qué razas son las más adecuadas para tener en un piso.
Es cierto que vivir en un piso puede ser complicado para algunas razas de perros —normalmente las más grandes y activas—, pero un número sorprendente de ellas se adaptan muy bien. Hay muchos factores que influyen en la idoneidad de un piso para un perro, como el tamaño de la vivienda, el número de habitantes y la disponibilidad de espacios verdes al aire libre.
En esta guía detallada, la adiestradora profesional certificada Alexandra Bassett, de DogSavvy, ofrece consejos a los futuros y nuevos dueños de perros sobre cómo seleccionar la raza más adecuada para tener en un piso. Con su ayuda, también exploramos cómo garantizar que tu piso y tu estilo de vida se adapten a las necesidades del perro.

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¿Qué razas de perros son adecuadas para tener en un piso?
Como es lógico, los perros pequeños y medianos suelen ser los más fáciles de tener en un piso, normalmente porque comparten varias características que los hacen idóneos para este tipo de viviendas, aunque eso no significa que todos los perros pequeños sean adecuados, ni que todos los grandes sean intrínsecamente incompatibles.
A favor de los perros pequeños está el hecho de que requieren menos espacio, que puede escasear en los pisos. También es menos probable que se enfrenten a restricciones de razas en los edificios.
El ejercicio es otro factor. Los patios vallados ofrecen una ventaja significativa para las razas que necesitan mucho ejercicio, de modo que las razas más pequeñas que precisan menos ejercicio suelen más adecuadas para los pisos que los perros grandes con mucha energía.
Bassett destaca las siguientes razas pequeñas como opciones preferibles para los pisos:
Cavalier King Charles spaniels
Los perros de compañía de tamaño toy suelen pesar entre 6 y 8 kg. Normalmente son cariñosos, amigables, juguetones y fáciles de adiestrar. Sus niveles de energía moderados también los hacen especialmente adecuados para tener en un piso, ya que suelen conformarse con dos paseos de unos 30 minutos al día.
Bassett señala que, por el contrario, algunas razas más grandes pueden necesitar hasta tres paseos de una hora al día para mantenerse felices y en forma.
Shih Tzu

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El shih tzu es conocido por ser una raza cariñosa, inteligente y fácil de adiestrar. Los adultos pesan entre 4 y 7 kg. Al igual que los cavaliers, se criaron para ser mascotas de compañía y vivir en interiores. Por lo general, no necesitan mucho ejercicio al aire libre, pero tienen sentido de la aventura (en distancias cortas), si buscas un perro al que le guste pasear.
En casa, pueden ser el perro faldero por excelencia. Por estas razones, se adaptan bien a la vida en un piso.
Boston terriers
Estos perros son conocidos por sus marcas «de esmoquin» y su condición de perros de compañía. Bassett también señala que su tamaño compacto y su carácter afable los convierten en excelentes perros de piso. Pueden ser muy activos cuando son jóvenes, por lo que lo mejor es adiestrarlos y encargarse de que hagan ejercicio. Sin embargo, son fáciles de cuidar y tienen un pelaje liso que muda poco.
Es importante señalar que cada perro tiene su propia personalidad y sus preferencias. Aunque no todos los perros de estas razas son adecuados para un piso, sus características típicas (tamaño, personalidad y nivel de energía) hacen que sean buenos candidatos.

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Razas que no suelen ser adecuadas para tener en un piso
Según Bassett, los niveles de energía y las necesidades de ejercicio son una de las principales razones por las que algunas razas de perros no son adecuadas para tener en un piso. Los perros con altos niveles de energía, las razas deportivas y las de pastoreo suelen excitarse fácilmente y necesitan mucho ejercicio y adiestramiento específicos para atender todas sus necesidades. Puede ser difícil lograrlo en un entorno urbano sin un patio vallado.
Del mismo modo, los perros criados para guardar, las razas que intimidan a las personas debido a su reputación (por inmerecida que sea) o las razas extragrandes no suelen ser buenas candidatas para vivir en un piso. Veamos cada una de ellas con más detalle a continuación.
- Razas deportivas y de pastoreo. Ya sean pequeñas o grandes, las razas deportivas y de pastoreo suelen ser excitables y requieren ejercicio y adiestramiento específicos para ser felices. Razas como los vizslas, los pointers, los pastores australianos (incluidos los miniatura), los border collies, los jack russells, los springer spaniels, los bretones spaniels, los cobradores, los labradores y los caniches grandes pueden no ser adecuados para los pisos.
- Razas de perros guardianes. Estas razas son más propensas a ver a los perros y personas desconocidos como una amenaza potencial, lo que puede equivaler a muchos ladridos. Por esta razón, razas como los schnauzers, rottweilers, dóbermans, akitas, mastines, pastores alemanes, bóxers, chow chows, staffordshire bull terriers, perros de montaña de los Pirineos y malinois belgas no son particularmente adecuadas para los pisos.
- Razas intimidantes. Bassett reconoce que algunas razas pueden haberse ganado injustamente la reputación de agresivas, y en muchos pisos hay restricciones que las prohíben. Entre estas razas se pueden incluir los bulldogs, mastines, dóbermans, rottweilers y pastores alemanes.
- Razas extragrandes. Debido a su gran tamaño, la mayoría de los pisos tendrán dificultades para alojar razas extragrandes, como grandes daneses, terranovas y san bernardos.
Dicho esto, hay muchos ejemplares de estas razas que son compatibles con los pisos. Que un perro concreto sea el más adecuado para un piso depende de su personalidad y necesidades únicas.

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Cómo comprobar si un perro es adecuado para un piso
Además de valorar cuidadosamente los diferentes rasgos de la raza, hay muchos otros factores que pueden ayudarte a determinar qué tipo de perro puede vivir felizmente contigo en tu piso.
Cachorros o perros adultos
Muchos perros de distintas edades y etapas pueden adiestrarse para vivir en un piso, pero tener un cachorro no es lo mismo que adoptar un perro adulto.
Los cachorros necesitan una supervisión estrecha y salir al exterior con mucha frecuencia, algo que debes tener en cuenta si tu piso no dispone de acceso fácil y rápido al exterior (aunque los empapadores para cachorros pueden ser de ayuda). Tampoco tienes mucho control sobre el ruido que hacen, por lo que si tienes paredes finas, los primeros meses pueden ser difíciles.
Sin embargo, tendrás la oportunidad de adiestrar a tu perro desde una edad temprana, lo que te da mucho control sobre los hábitos que desarrolla y que son adecuados para un piso, si puedes dedicarle tiempo y esfuerzo.
Adoptar un perro adulto es diferente. Muchos perros rescatados no son aptos para vivir en un piso, ya sea por sus necesidades de energía o por sus requisitos de adiestramiento. No obstante, si estás dispuesto a dedicar más tiempo a la búsqueda, puedes encontrar uno que se adapte perfectamente a ti, sobre todo si acudes a un refugio de animales.
Muchas organizaciones de rescate se esfuerzan en encontrar la combinación ideal, y sus recomendaciones, junto con la evaluación del dueño de acogida, pueden ser de gran ayuda para que todo vaya bien.

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Adiestrar a un perro para vivir en un piso
Independientemente del tipo de perro que elijas, el adiestramiento será un factor clave para que se adapte con éxito a la vida en un piso. Bassett señala que, además de la ayuda profesional, las herramientas de control conductual, como las puertas de control de acceso, los parques de juego y las jaulas, pueden ser muy útiles para aclimatar a tu perro al espacio de tu piso.
Estas herramientas pueden evitar que tu perro cause problemas y contener de forma segura cualquier imprevisto cuando no puedas supervisarlo. Las medidas preventivas también contribuyen a que tus muebles y suelos permanezcan intactos mientras tu perro aprende, y evitan que desarrolle malos hábitos.
Cómo responder a los ladridos
También es importante saber que todos los perros ladran; es algo saludable y normal. Sin embargo, los ladridos excesivos y los ladridos de alerta a horas intempestivas pueden crearte problemas.
Lo mejor que puedes hacer es empezar a adiestrar a tu perro desde el primer día. Bassett destaca que gritarle a un perro cuando ladra no hace más que reforzar ese comportamiento. (Si mi humano también ladra, ¡la amenaza debe de ser real!). Los dueños deben aprender y comprender formas positivas de reducir los ladridos, algo imprescindible para la vida en un piso.
Técnicas sencillas, como frotar la espalda del perro cuando ladra, pueden hacer que se relaje y hacerle ver que los pasos o las voces en el pasillo no suponen ninguna amenaza. Si necesitas ayuda para reducir los ladridos, pide asesoramiento profesional cuanto antes para evitar que tu perro adquiera una mala costumbre y moleste a otros residentes.

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Atender las necesidades de baño y peluquería
Por último, ten en cuenta los requisitos de baño y peluquería de según qué razas. Por ejemplo, algunos perros pueden tener doble capa de pelaje (piensa en la «muda») o necesitar cortes frecuentes de pelo y uñas para minimizar el desgaste en el hogar. Valorar las necesidades específicas de un perro te permitirá determinar si es adecuado para una vivienda de alquiler.
Cómo elegir un piso que admita perros
Algunas características de los pisos pueden ser muy adecuadas para los perros; otras, no tanto. Como es de suponer, los dueños deben tener en cuenta las características de su piso en relación con el tamaño, la personalidad y las necesidades de ejercicio de su futuro perro. Bassett señala varias características de los pisos que pueden ser positivas para los perros.
- Ambiente social. Los pisos suelen tener muchos vecinos, lo que puede facilitar la socialización de tu nuevo perro con otras personas y animales, y ofreceros una vía saludable tanto a ti como a tu perro.
- Parques para perros y zonas verdes. Los espacios al aire libre aptos para perros son habituales cerca de los pisos que admiten mascotas. Estas áreas ofrecen a los perros y a sus dueños un espacio de fácil acceso donde jugar. También pueden ayudar a crear un horario de actividades predecible para tu perro. Además, estas zonas verdes junto a los pisos pueden ser ideales para conocer a otros perros y practicar las habilidades sociales.
- Parques públicos cercanos. Un espacio verde o una zona de juegos cercana puede ser de gran ayuda para los perros que viven en un piso. Los parques proporcionan aventuras divertidas para tu perro y contribuyen en gran medida a satisfacer muchas necesidades de ejercicio.
- Pasillos. Bassett señala que los pasillos pueden ser perfectos para el «adiestramiento de distracción». Los pasillos proporcionan la actividad justa para suponer un pequeño reto, pero no tanta como para abrumar al perro.

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Características de los pisos que pueden resultar difíciles para los perros
Por otro lado, algunos aspectos de la vida en un piso pueden no ser del todo adecuados para los perros. Al considerar las características que se indican a continuación, piensa en lo que podría suponer una complicación para ti y para tu perro, y cuáles pueden no plantear inconvenientes. Es importante que contrastes las características del piso con las necesidades caninas para determinar si un perro concreto será adecuado o no.
- Tránsito de personas. Si compartes rellano con otros residentes, ten en cuenta el ruido del paso de personas y si hará que el perro ladre (especialmente si no estás en casa). Los ruidos del rellano pueden ser particularmente problemáticos si vives cerca de la entrada de la finca o de un ascensor.
- Insonorización. ¿Tu piso tiene las paredes finas o techos altos? ¿Puedes oír lo que sucede en el piso de al lado? Valora si este tipo de ruidos harán que tu perro ladre o se ponga nervioso, y si los ladridos de tu perro molestarán a los vecinos. Los sonidos también pueden aumentar la ansiedad del perro y provocar comportamientos indeseables, como gemidos o ladridos.
- Espacio. Comprueba que la vivienda tenga suficiente espacio para acomodar un perro del tamaño que planeas tener. Y si vas a elegir un cachorro, ten en cuenta que crecerá.
Vistas todas estas consideraciones, recuerda que muchos perros pueden llevar una vida feliz en un piso. Los dueños también pueden equilibrar las necesidades del perro con las características del piso.


