- No sustituye a consejo veterinario profesional.
No hay nada como un baño refrescante en un día caluroso de verano, y es posible que tu perro opine lo mismo. Para los perros que no desaprovechan nunca la ocasión de chapotear y salpicar, las piscinas suelen ser un lugar seguro para nadar. Sin embargo, muchas piscinas públicas no admiten mascotas, por lo que lo más probable es que tu cachorro se acabe bañando en una piscina privada o en el jardín de un amigo. En estas situaciones, hay algunas normas de piscina que debes tener en cuenta.
«La supervisión y la creación de una experiencia de baño segura se aplican tanto a los perros que no están acostumbrados al agua como a los que son buenos nadadores», afirma Laurie Rickert, propietaria de The Doggie Paddle, club de natación para perros que ofrece sesiones de natación, hidroterapia canina y salto al agua.
Tanto si nadan por motivos de fisioterapia como por diversión bajo el sol, el bienestar de tu perro debe ser la máxima prioridad cuando entra en una piscina.
Consejos para nadar en la piscina con perros
Si tienes acceso a una piscina, ¡descubrirás muy pronto si a tu perro le gusta nadar! «La natación ofrece beneficios valiosos para casi todos los perros, independientemente de su raza, edad o estado físico», afirma Catherine Murphy, fundadora de The Puddle, centro náutico para perros que les ofrece un lugar para hacer ejercicio, jugar y recuperarse de lesiones. «Mejora la salud cardiovascular, desarrolla la fuerza muscular y favorece el bienestar físico general, sin ejercer presión excesiva sobre las articulaciones».
Si tu perro está deseando pasar el verano en la piscina contigo, estas recomendaciones te ayudarán a mantenerlo seguro:

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Supervisa siempre
Aunque tu perro se sienta cómodo y feliz en la piscina, es importante que lo vigiles cuando esté en el agua. «Los perros pueden cansarse rápidamente o entrar en pánico, sobre todo si no son buenos nadadores», afirma Murphy.
«Supervisa de cerca a tu perro en todo momento, no lo dejes solo en ningún momento y presta atención a los signos de fatiga, hipotermia o sobrecalentamiento, dependiendo de la estación del año y de la temperatura del agua».
Cepilla a tu perro antes de bañarlo
Los perros y el agua pueden ser una combinación perfecta, pero ¿el pelo de perro y el filtro de la piscina? No tanto. Para evitar que el filtro de la piscina se obstruya con pelo y suciedad, cepilla y baña bien a tu perro.
«Cepillar a tu perro puede ayudar a reducir la cantidad de pelo en el filtro», afirma Rickert, «pero debe hacerse 2 o 3 días antes de nadar, ya que cepillarlo justo antes puede dejar pelo suelto que acabe igualmente en la piscina». Si tu perro nada a menudo, limpia el filtro a menudo para que la bomba de la piscina se mantenga en buen estado.
Invierte en un chaleco salvavidas
Un chaleco salvavidas para perros puede ayudar a tu mascota a flotar cómodamente en el agua y es una herramienta estupenda para los perros que aún se sienten un poco inseguros.
«En la piscina, siempre utilizamos chalecos salvavidas que se ajustan bien, especialmente para los principiantes, los perros mayores o los que tienen problemas de movilidad», afirma Murphy. «Recomiendo utilizar un chaleco salvavidas para perros, incluso para los buenos nadadores, especialmente en aguas abiertas y piscinas profundas, o si el perro tiene problemas de salud».
Rickert añade que es fundamental elegir el chaleco salvavidas adecuado para tu perro en particular. «Asegúrate de tomar bien las medidas del pecho y la longitud, si se trata de un perro de cuerpo largo», explica. «Los perros con el pecho más pesado, como las razas bully, necesitan más flotabilidad en la parte delantera del chaleco. En cuanto a la durabilidad, mis marcas favoritas son Ruffwear y Vivaglory. Outward Hound también tiene buenas opciones».
Pon una escalera o rampa
Las rampas de piscina aptas para perros están diseñadas para ayudar a los perros a salir del agua de forma segura mientras nadan contigo o si caen accidentalmente a la piscina.
«Disponer de una entrada y salida designadas mediante escalones, rampas o plataformas junto a la piscina puede ayudar a tu perro a entrar y salir de la piscina sin dificultad», afirma Rickert. Esta medida de seguridad puede evitar lesiones y salvar vidas.

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Acostumbra a tu perro al agua poco a poco
Una introducción progresiva a la piscina puede ayudar a tu perro a relajarse a la hora de nadar por primera vez. «Mucha gente da por sentado que todos los perros son nadadores natos, pero es un error», afirma Rickert. «Aunque algunas razas están hechas para nadar, otras tienen dificultades o incluso corren peligro en el agua. La estructura corporal, el instinto frente a la habilidad, el miedo, la ansiedad, y las limitaciones físicas son factores importantes que hay que tener en cuenta. Siempre es mejor presentar el agua a los perros poco a poco, proporcionarles apoyo y no dar por sentado que nadarán bien por instinto».
En The Puddle, Murphy explica que se anima a los perros a familiarizarse con la terraza y su entorno antes de empezar una sesión de natación. Si tu perro no es un nadador nato, Murphy recomienda buscar un centro de natación de confianza, donde personal cualificado pueda ayudarte a llevarlo al agua de forma segura.
Limita las sesiones de natación a 5 o 10 minutos
Aunque la piscina puede proporcionar diversión sin fin, es importante limitar el tiempo que tu perro pasa en el agua. «Recomiendo limitar el tiempo de natación en función del nivel de forma física del perro», afirma Murphy. «Empieza con 5 o 10 minutos y ve aumentando poco a poco. Evita los juegos largos y sin supervisión en el agua».
Los perros no solo necesitarán descansar e hidratarse debido al esfuerzo físico, sino que es importante que hagan pausas frecuentes para evitar golpes de calor al sol.
«En el caso de los nadadores noveles, haz primeras sesiones breves y aumenta gradualmente su duración, a medida que los perros se sientan más cómodos. Tal vez te parezca que tu perro puede nadar durante horas, pero te sugiero que le hagas descansar si no lo hace por iniciativa propia», añade Rickert.
Utiliza una valla o una cubierta de piscina
«Asegúrate de que la zona de la piscina esté cercada con una valla o barrera de seguridad», aconseja Rickert. «También puede ser útil adiestrar a tu perro para que no entre en la piscina sin tu supervisión o sin chaleco salvavidas, para mayor seguridad».
Las vallas bloquean el acceso a la piscina para evitar que tu perro se tire al agua. También puedes ver la posibilidad de colocar una cubierta de piscina, que selle la entrada al agua con una lona resistente al ras del suelo.

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Aprende RCP para mascotas
¡Saber hacer la reanimación cardiopulmonar (RCP) básica para perros puede salvarle la vida a tu mascota! Aunque no es agradable imaginar que tu amigo peludo se encuentre en una situación en la que su vida corra peligro, esta aptitud es útil en caso de urgencia.
¿Es perjudicial el cloro para los perros?
Tanto si tienes una piscina en el jardín como si planeas visitar una instalación acuática para perros, como The Doggie Paddle o The Puddle, es importante vigilar el nivel de cloro. Unos niveles de cloro constantes y un buen sistema de filtración son fundamentales para mantener a raya las algas y los parásitos.
«Si el nivel de cloro es adecuado, tragar un poco de agua no es perjudicial para el perro», señala el Dr. Jordan Beauchamp, veterinario de GoodVets.
«Si le dejas beber grandes cantidades de agua con cloro, es probable que presente problemas gastrointestinales, como vómitos, diarrea y erosiones esofágicas. No suelen ser mortales, pero pueden hacer que tu mascota se sienta mal», afirma el Dr. Beauchamp. Es recomendable que acudas al veterinario para que tu cachorro se recupere bien.
«Ten cuidado con las piscinas con niveles altos», aconseja Murphy. «También sugiero poner agua dulce al alcance de los perros, para evitar que beban agua de la piscina».
Cómo reducir el riesgo de irritación por cloro
Tras una sesión de natación satisfactoria, estos pasos sencillos te ayudarán a eliminar los productos químicos y dejarán a tu perro limpio y preparado para volver a tierra firme:
- Aclara a tu perro con agua limpia después de nadar en la piscina.
- Sécale las orejas con una toalla para prevenir infecciones.
- Presta atención a los signos de irritación o alergias.
Al echar cloro a una piscina particular, Rickert recomienda seguir los tiempos de espera indicados en las etiquetas. «El cloro líquido y las pastillas de cloro pueden ser más difíciles de regular. Comprueba que los productos químicos se disuelvan por completo y sigue las instrucciones sobre el tiempo de espera para garantizar que es seguro entrar en el agua», aconseja Rickert.

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Cuándo evitar nadar en piscinas
Aunque las piscinas pueden ser ideales para combatir el calor y relajarse, también pueden albergar bacterias nocivas si su mantenimiento no es el adecuado.
Si una piscina se ve demasiado sucia para que la gente nade en ella, es probable que tampoco sea segura para tu perro. Incluso con supervisión, hay ciertas situaciones en las que es mejor mantener a tu perro en tierra firme:
- Evita las masas de agua llenas de suciedad y algas.
- Evita las piscinas con agua sin tratar.
- Evita las piscinas si a tu perro le gusta beberse el agua. Puedes recurrir a actividades acuáticas alternativas, como aspersores, piscinas para perros, etc.
- Si tu perro no sabe nadar, no le dejes saltar a la piscina por su cuenta. En su lugar, considera la posibilidad de acercarle al agua en una instalación canina con adiestradores certificados.
«La calidad del agua en la que nada tu perro es importantísima», afirma Murphy. Dependiendo del propietario, las instalaciones cubiertas pueden limpiarse con más frecuencia que una piscina privada. En las instalaciones de Murphy, la piscina cuenta con un sistema de desinfección UV fiable que inactiva más del 99,9 % de los patógenos del agua.
Peligros de las algas verdeazuladas
Según el Dr. Beauchamp, el agua sin tratar de las piscinas puede albergar una gran variedad de algas y parásitos. «La intoxicación por algas más frecuente es la causada por las cianobacterias», advierte. «Estas floraciones son más comunes a finales del verano y en otoño, cuando las temperaturas cálidas y las escasas precipitaciones provocan el estancamiento del agua».
La ingesta de cianobacterias (también conocidas como algas verdeazuladas) puede ser mortal, ya que daña el sistema nervioso y hepático del perro. «Si te preocupa que tu mascota haya estado expuesta a ellas de forma leve, asegúrate de proporcionarle agua dulce en abundancia. Si ha ingerido una cantidad considerable de ellas o si observas signos clínicos que van a más, puede ser necesaria la hospitalización», afirma el Dr. Beauchamp.
Los signos de intoxicación por algas verdeazuladas incluyen rigidez muscular, parálisis, temblores, salivación, vómitos, diarrea e irritación de la piel. Ponte en contacto con tu veterinario de inmediato si observas estos síntomas.

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¿Dañan la piscina el pelo y las bacterias de los perros?
Mantener a tu perro seguro en el agua es prioritario, pero también es importante evitar que tus perros causen daños en la piscina. Los perros no suelen estar más limpios que los humanos, lo que significa que nadar en una piscina con un perro aumenta la contaminación bacteriana.
Para minimizar el impacto del desgaste en tu piscina, prueba estos consejos:
- Limpia los filtros de la piscina con regularidad: el pelo de perro puede obstruir y dañar fácilmente un filtro, por lo que es imprescindible limpiarlos con frecuencia. «También es útil mantener a tu perro limpio y acicalado para minimizar la cantidad de pelo que entra en el filtro», afirma Rickert.
- Mantén niveles de agua equilibrados: «Los perros aumentan el pH del agua de la piscina, además de reducir el nivel de cloro», explica Rickert. Sé constante en el control de estos productos químicos para mantener una zona de baño debidamente desinfectada y segura.
- Sé selectivo con las piscinas que utiliza tu perro: las uñas de los perros pueden dañar rápidamente las piscinas con revestimiento de vinilo al entrar y salir. Las piscinas con revestimientos más blandos son más susceptibles al desgaste que las de hormigón, por lo que tal vez no sea buena idea dejar que tu perro nade en una piscina que pueda perforarse o rayarse fácilmente. «La mayoría de las piscinas domésticas son resistentes. Romper el revestimiento es un riesgo grave para permitir que tu perro entre en la piscina», afirma Murphy.
Con las precauciones de seguridad adecuadas y una piscina bien mantenida, tu perro podrá disfrutar de forma segura de la diversión y los beneficios saludables de un baño refrescante en verano.

